Imaginar uno de nuestros días sin acceso a la tecnología es algo difícil
para mucho de nosotros, ya que un número considerables de acciones del día a
día se apoyan en ella: levantarnos, preparar las comidas, comunicarnos con
otros, “sobrevivir” el tráfico, y otros. En fin, gracias a los avances en la
ciencia y la tecnología, podemos garantizar que se ha dado una transformación
de la forma en que accesamos al mundo y al conocimiento.
Con todo ello, nuestro
modo de aprender y conocer el mundo cambio. Ahora los recursos didácticos
apoyados en la tecnología son una alternativa para desarrollar procesos
de aprendizaje. El conocimiento pasó del recordar un sinfín de datos y saber de
memoria conceptos –un aprendizaje por lo general unidireccional-, a entender
cómo se dan las conexiones entre los nodos de información y promover el trabajo
de tipo colaborativo que permite el desarrollo de competencias
adaptativas a un conocimiento que se distribuye mediante redes.
Ahora la información se puede trasmitir con métodos multimedia que
fortalecen la interactividad entre los usuarios/as, permitiendo así que adaptar
los recursos utilizados a las necesidades y características de los/as
estudiantes. Se trata de que el profesor/a da a los/as estudiantes los
instrumentos y herramientas para que sean ellos/as mismos los que tengan el
poder de tomar decisiones para conseguir sus objetivos de aprendizaje.
Algunos
ejemplos de recursos tecnológicos podrían ser:
- Programas informáticos (CD u on-line) educativos: videojuegos,
lenguajes de autor, actividades de aprendizaje, presentaciones multimedia,
enciclopedias, animaciones y simulaciones interactivas...
- Servicios tecnológicos: páginas web, weblogs, tours virtuales,
webquest, cazas del tesoro, correo electrónico, chats, foros, unidades didácticas
y cursos on-line...
- TV y
vídeo interactivos.
Bartolomé Pina, Antonio (2011). Recursos
Tecnológicos Para El Aprendizaje. San José, Cr. Euned




