martes, 18 de septiembre de 2012

Recursos Tecnológicos para el Aprendizaje


Imaginar uno de nuestros días sin acceso a la tecnología es algo difícil para mucho de nosotros, ya que un número considerables de acciones del día a día se apoyan en ella: levantarnos, preparar las comidas, comunicarnos con otros, “sobrevivir” el tráfico, y otros. En fin, gracias a los avances en la ciencia y la tecnología, podemos garantizar que se ha dado una transformación de la forma en que accesamos al mundo y al conocimiento. 
Con todo ello, nuestro modo de aprender y conocer el mundo cambio. Ahora los recursos didácticos apoyados en la  tecnología son una alternativa para desarrollar procesos de aprendizaje. El conocimiento pasó del recordar un sinfín de datos y saber de memoria conceptos –un aprendizaje por lo general unidireccional-, a entender cómo se dan las conexiones entre los nodos de información y promover el trabajo de tipo colaborativo que permite el desarrollo de competencias  adaptativas a un conocimiento que se distribuye mediante redes.

Ahora la información se puede trasmitir con métodos multimedia que fortalecen la interactividad entre los usuarios/as, permitiendo así que adaptar los recursos utilizados a las necesidades y características de los/as estudiantes. Se trata de que el profesor/a da a los/as estudiantes los instrumentos y herramientas para que sean ellos/as mismos los que tengan el poder de tomar decisiones para conseguir sus objetivos de aprendizaje. 

Algunos ejemplos de recursos tecnológicos podrían ser:

- Programas informáticos (CD u on-line) educativos: videojuegos, lenguajes de autor, actividades de aprendizaje, presentaciones multimedia, enciclopedias, animaciones y simulaciones interactivas...
- Servicios tecnológicos: páginas web, weblogs, tours virtuales, webquest, cazas del tesoro, correo electrónico, chats, foros, unidades didácticas y cursos on-line...
- TV y vídeo interactivos.
  
Bibliografía
Bartolomé Pina, Antonio (2011). Recursos Tecnológicos Para El Aprendizaje. San José, Cr. Euned     

Lección Magistral



La lección magistral o la exposición en clase; ya sea por tradición, necesidad, comodidad o elección del docente es uno de los métodos de enseñanza más empleados. Está consiste en presentar de manera oral la información, con o sin la utilización de recursos didácticos.

“Se caracteriza fundamentalmente por ser un proceso de comunicación casi exclusivamente uni-direccional entre el formador que desarrolla un papel activo y unos alumnos que son receptores pasivos de una información.

 Las características esenciales de la lección magistral o método expositivo como forma expositiva son: la transmisión de conocimientos, el ofrecer un enfoque crítico de la disciplina, que lleve a los alumnos a reflexionar y descubrir las relaciones entre los diversos conceptos, el formar una mentalidad crítica en la forma de afrontar los problemas y la existencia de un método.”

De acuerdo con el libro de Recursos tecnológicos para el aprendizaje, de Antonio Bartolomé algunas razones para su uso son:
  • Es posible comenzar la clase sin ninguna preparación previa. Permite a través de una primera y sintética explicación, preparar a los/as alumnos para la ampliación de la materia. 
  • Deposita en el alumno la responsabilidad sobre el éxito del aprendizaje 
  • Fortalece la posición de poder del docente 
  • El docente se adapta con mayor facilidad al nivel, ritmo y necesidades de los alumnos 
  • El docente puede incorporar información actualizada 
  • El docente ha vivido numerosos ejemplos de la aplicación de la metodología, por lo que tiene mejor preparación para aplicarla 
  • Hay un ahorro de tiempo y recursos si se va a impartir una clase a un grupo numeroso. 
Pero la exposición en clase puede ser menos eficiente de lo que parece debido a que:
  • “Predominio total o casi total de la actividad del profesor en el proceso didáctico. 
  • El aprendizaje queda relegado a un segundo plano, y predomina la finalidad informativa. 
  • La mayor parte del saber simplemente consiste en transmitir una serie de temas, limitándose el alumno tan sólo a memorizarlos.” (tomado de: documento en línea sobre: Clase Magistral: descripción y procedimiento) 
  • El docente repite la misma exposición curso tras curso 
  • Vuelve a utilizar los mismos recursos que funcionaron una vez, año tras año 
  • Progresivamente la exposición se vuelve menos estimulante para el alumno 
  • Las posibilidades de que un alumno deje de prestar atención a una conferencia o exposición es elevada después de 15 minutos 
  • Puede ser que los únicos elementos que los alumnos recuerden después sean aquellos elementos que el profesor/a utilizo para atraer la atención del aula 
  • Es imposible que un profesor sepa todos los temas sobre todo lo que existe 
  • Su excesivo uso no favorece el aprendizaje: los alumnos retienen mal la información 
Bibliografía
Bartolomé Pina, Antonio (2011). Recursos Tecnológicos Para El Aprendizaje. San José, Cr. Euned 
http://umd.upla.cl/cursos/didactica/temas/ud2/page_01.htm Clase Magistral: descripción y procedimiento.   19/09/12

Qué se debe tomar en cuenta para preparar una clase?


Preparar una lección de modo que se vuelva significativa para los/as alumnos no es un trabajo que se pueda dejar al azar. Debe haber siempre una reflexión y una preparación detenida por parte del/la docente

Una vez que se han determinado los objetivos, seleccionado los contenidos y planificado el curso, hay varios aspectos que se deben tomar en cuenta al preparar una clase:

Presentar el tema de modo global: Presentar de modo sintético las ideas claves, globales, generales. Una recomendación puede ser la de preparar un bosquejo que contenga 3 ó 4 ideas principales.
Bajo la regla de que la duración de esta explicación, en primario o secundaria; no debe exceder la edad de los alumnos reducida en dos o tres minutos

Dar pautas para un trabajo en clase: Como pueden surgir dudas de cómo desarrollar alguna tarea es bueno que las instrucciones sean planteadas de manera oral por el docente en primera instancia, después repetida por un alumno/a y, finalmente escritas en la pizarra o entregadas a cada alumno/a

Incentivar a los alumnos, ayudarlos a encontrarse motivados: Identificar ejemplos, historias, anécdotas, preguntas o dudas que sirvan como apoyos verbales a la exposición. Estos han de ilustrar la información presentada y ayudar a los alumnos al logro de una mayor comprensión de la misma, permitiendo alguna discusión que sea el cauce para la búsqueda, en equipo, de la verdad

Mostrar la relación de un tema con otros: “Que un estudiante relaciona la información nueva con la que ya posee, reajustando y reconstruyendo ambas informaciones en este proceso. Dicho de otro modo, la estructura de los conocimientos previos condiciona los nuevos conocimientos y experiencias, y éstos, a su vez, modifican y reestructuran aquellos.” 
Supone trabajar con analogías y similitudes

Sugerir aspectos importantes para estudiar: Es organizar las ideas de tal manera que reflejen una secuencia lógica; centrar al alumno, ayudarle a distinguir las ideas medulares (conceptos, ejemplos) de las secundarias (anécdotas, casos particulares).

Generar dinámicas de grupo que ayuden al aprendizaje: Dinámicas que permiten el desarrollo de “tormentas de ideas” que vinculan a la comunicación y el conocimiento

Realizar tutorías en grupo: Ayudar a los estudiantes a comunicar sus dudas es una forma para que ellos/as puedan aclararlas, así como una herramienta para fortalecer la autoestima y que ayudara a que aprendan a expresarse

Supervisar actividades individuales o en grupo durante la sesión de clase ayuda a:
  • Descubrir problemas de aprendizaje: dificultad para concentrarse, roces entre pares, posturas incorrectas, necesidad de algún tipo de adecuación curricular entre otros.
  • Reconoce y estimula la originalidad demostrada por los estudiantes en la clase, el trabajo independiente y la evaluación.
  • Ajustar lo planificado y ejecutado en clase a las características individuales de los estudiantes.
  • Se incita a los estudiantes a la búsqueda y a la investigación en diferentes fuentes para ampliar sus conocimientos con relación a la asignatura.

Presentar paquetes pequeños y precisos de información (corta duración): son píldoras informativas –que pueden ser recursos educativos en formato digital e interactivos: texto, vídeo, imágenes, cuestionarios, juegos, etc- que permiten al alumno asimilar alguna información, pero siempre deben ir acompañados de un texto escrito, actividades o apuntes

Otros recursos: mostrar aplicaciones prácticas de un aspecto teórico, del funcionamiento de un dispositivo o medios audiovisuales

Bibliografía
Bartolomé Pina, Antonio (2011). Recursos Tecnológicos Para El Aprendizaje. San José, Cr. Euned 

Tecnológias que puede usar un Maestro

Una pizarra, pizarrón o encerado es una superficie de escritura reutilizable en la cual el texto o figuras se realizan con tiza u otro tipo de rotuladores borrables.



El retroproyector consiste típicamente en una caja grande que contiene una lámpara muy brillante y un ventilador para refrescarla, en la tapa de la cual hay una lente de fresnel grande que enfoca la luz. Sobre la caja, típicamente en el extremo de un brazo largo, hay un espejo y una lente que enfoca y vuelve a proyectar la luz adelante en vez de para arriba.
Las transparencias se colocan encima de la lente para la exposición. La luz de la lámpara viaja a través de la transparencia y en el espejo donde se proyecta hacia adelante sobre una pantalla para su exhibición



Un proyector de vídeo o vídeo proyector es un aparato que recibe una señal de vídeo y proyecta la imagen correspondiente en una pantalla de proyección usando un sistema de lentes, permitiendo así mostrar imágenes fijas o en movimiento.


Un rotafolio es un instrumento usado para la presentación de ideas en forma de exposiciones. Éste consiste en un caballete, sobre el cual se montan hojas de papel impresas o dibujadas, sujetas al caballete con argollas, cintas o tachuelas. Según el material, existen rotafolios de madera o de tubos, generalmente de aluminio.



Una computadora portátil es un ordenador personal móvil o transportable, que pesa normalmente entre 1 y 3 kg. Los ordenadores portátiles son capaces de realizar la mayor parte de las tareas que realizan los ordenadores de escritorio, con similar capacidad y con la ventaja de su peso y tamaño reducidos; sumado también a que tienen la capacidad de operar por un período determinado sin estar conectadas a una red eléctrica. 


Bibliografía
http://es.wikipedia.org